De puente a puente…
No os parece una idea genial, ya que nos toca el papel de turistas habrá que hacerlo bien y cumplir con todas las etapas, je, je, además ya conocemos el camino…
El sábado aprovechamos para recoger información de las distintas empresas de alquiler de bicis, lo cual nos llevó a ir desde el Golden Gate hasta practicamente el Bay bridge, por lo cual asumo que el que inventó en el juego de la Oca aquello de “De puente a puente y tiro porque me lleva la corriente” debió haber visitado San Francisco.
Domingo por la mañana (9:00 que en realidad eran las 8:00 por el cambio de hora) temprano nos dirigimos al parque acuático para alquilar la bici en Blazing Saddles que pilla más cerca del puente y de donde luego te deja el Ferry de vuelta y para la que además tenemos un ticket descuento.
Aquí podéis ver el antes de cruzar el puente con nuestras super mountain bikes con frenos de disco.
Y aquí ya estando al otro lado. Hasta aquí yo en la bici como una valiente, Germán a ratos sobre y a ratos empujando la suya (alguna cuesta traicionera) y tras su primer accidente, manotazo a un cartel de madera y claro unas cuantas astillas clavadas en la mano. El turismo tiene sus riesgos.
Y llegamos a Sausalito, un pueblo costero que recuerda vagamente Madeira y Niza. Preciosas vistas y mejores casas.
También las famosas casa flotantes, muy pintorescas y todas distintas unas de otras. De camino Segundo y afortunadamente ultimo accidente de Germán, al parecer el suelo desaparece bajo sus pies…esta vez sin consecuencias a parte de unas risas de mi parte, teníais que haberlo visto, resultó muy cómico.
Volvimos a la calle central de Sausalito para comer, un poco caro en general, pero esperable al ser tan turístico. Estupendos helados y vuelta a San Francisco en el Ferry de las 4:30. Una recomendación, llegar con tiempo al ferry para ponerse en la cola ya que el número de bicis que admiten es limitado y te puedes quedar en tierra esperando al siguiente ferry que no es hasta las 6:00, no os imaginais la cantidad de gente que alquila bicis para venir aquí.
Al llegar al piso, dolor de rodillas e imposibilidad de levantarse del sofá. Esta mañana esperaba unas estupendas agujetas como recuerdo de la visita, pero afortunadamente no han aparecido (estoy en mejor forma de lo que había imaginado), eso sí un pelín de color cangrejo a pesar de la protección solar…por fin la soleada California.






